Como despedida decidió hacer una cenita en su casa. Yo acudí la primera para ayudar a cocinar a Amaia, y empecé a beber vinito blanco mientras cocinaba. Cuando llegó la gente ya iba mareadilla. Y al final de la fiesta… Así que ya tengo la fama.
(En la foto Susi y Amaia cortando la tarta de despedida).
Lo peor es que fue un lunes, así que imaginaros lo que fue llegar al día siguiente y trabajar con mis queridos riñones… DELICIOSO!! :s
En mi defensa tengo que decir que la compañera de piso de Amaia (Susi) me fue rellenando y cambiando la copa toda la noche. Y yo no me di ni cuenta hasta que vi un vídeo de esa noche.
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